Anunciar el alba

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"Querida imaginación, lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas." André Breton

jueves, 8 de noviembre de 2018

Hoy, no has vivido el ahora

Vivimos en una sociedad estructurada por el tráfico de información, el multitasking, el consumismo masivo.
Creemos que somos inmortales, que tenemos todo el tiempo para realizar viajes, tener coches, comprar grandes casas, adquirir un buen estatus social. Cuando lo que de verdad importa es vivir el ahora. No hablo de vivir “el ahora” como sinónimo de carpe diem o del tópico tempus fugit, hablo del disfrute del momento presente.
En estos días he aprendido dos palabras que me han creado un impacto emocional muy fuerte “subversivo” y “altruismo”. La primera, ‘subvertir’ significa trastornar o alterar algo, especialmente el orden establecido, y la segunda, ‘altruismo’ designa la inclinación por procurar el bien ajeno aun a costa del propio. Estas dos palabras son antónimas pero pueden convivir en una persona durante mucho tiempo hasta destrozarla.
“Cuando te bañas piensas en el desayuno.
Cuando desayunas, piensas en el trabajo.
En el trabajo, piensas en la salida.
Saliendo, piensas en llegar a casa.
Estando en casa, piensas en el día de mañana.
Hoy, no has estado presente.
Hoy, no has vivido el ahora.
Te estás perdiendo de la vida misma.”
ECKHART TOLLE
Esto demuestra que somos capaces de sacrificar nuestro tiempo limitado para satisfacer las necesidades de otras o simplemente porque las normas sociales así lo rigen. Baste como muestra el ejemplo de las navidades, una festividad que se ha convertido en eventos a los que hemos de asistir, comprar regalos y estar, formalmente, feliz. Pero, sin ir más lejos tenemos el ejemplo del Facebook, lugar de encuentro en el que debemos publicar cada paso que damos y valorarlas con “Me gustas” como si este gesto nos aportara un reconocimiento social. El sistema corporativo de las redes sociales me recuerda a las conversaciones de nuestras madres o padres cuando nombran los logros que ha conseguido su hijo/hija, los lugares a los que ha viajado, o incluso, los idiomas que habla.

En esencia, nos estamos perdiendo lo mejor de la vida, que es la nuestra propia.

viernes, 7 de septiembre de 2018

síncope de mis senos al viento

El tiempo pasa...
pero mis pensamientos se estancan
como charcos de barro,
barro del que nací.

El carbón me abrazará hasta el delirio
cubriendo mis cenizas mechas y,
sobornar al reloj un día
menos para que mi piel
no se oxide con la ida y la avenida
de tus cálidos gemidos en mi pecho.

Transformada en un cúmulo de melancolía
me vengo para volver
en tu eólica lengua.

Y así, decrepitada en el abismo
grito desesperada como un animal.
Escondida en hombros de gigantes,
Algún día, tal vez, me encontrarás
recubierta de caracola,
improvisando las últimas décadas del
cosmo.

Te entrego un mapa de ciclones
para que sientas como los lobos aullan
al manantial del vacío,
donde el tiempo y el espacio colapsan y,
recordarte un día más que debes
emborracharte hasta que dejes de sentir
la gravedad del asunto.