Anunciar el alba

Anunciar el alba
"Querida imaginación, lo que amo sobre todo en ti es que no perdonas." André Breton

sábado, 14 de mayo de 2016

"Listen, there are times when life calls out for a change. A transition. Like the seasons."

Le temps passait, le temps filait
Et tout paraissait si facile, si simple, libre
Si nouveau et si unique

On allait au cinéma
On allait danser, faire des courses
On riait, tu pleurais
On nageait, on fumait, on se rasait
De temps à autre tu criais sans aucune raison
Ou avec raison parfois
Oui, avec raison parfois

Je t'accompagnais au conservatoire
Je révisais mes examens
J'écoutais tes exercices de chant
Tes espoirs, tes désirs, ta musique
Tu écoutais la mienne
Nous étions proches, si proches, toujours plus proches
Nous allions au cinéma, nous allions nager
Rions ensemble, tu criais
Avec une raison parfois, et parfois sans
Le temps passait, le temps filait

Je t'accompagnais au conservatoire
Je révisais mes examens
Tu m'écutais parler italien, allemand, russe, français
Je révisais mes examens
Tu criais, parfois avec raison
Le temps passait sans raison
Tu criais sans raison
Je révisais mes examens
Mes examens, mes examens, mes examens
Le temps passait
Tu criais, tu criais, tu criais

                                            Paris, je t'aime.

https://www.youtube.com/watch?time_continue=244&v=YJE8b4xOPRY

lunes, 2 de mayo de 2016

Apneas vitales

Coge aire.
No lo sueltes 
¡siente!

Nada se compara a la emoción de caminar sobre la tierra mojada por la lluvia donde dos amantes discutieron hasta el amanecer antes de quedarse en la casa del otro desayunando café recién exprimido.

Escucha el pulso, la emoción de contener el aliento y disfruta de las vivencias que olvidan la quietud.

viernes, 22 de abril de 2016

Todo parecido es pura coincidencia.

Esta historia que te voy a contar no te va a gustar.
Llevo diez minutos esperando, estoy nervioso.Hoy voy a morir.
Pienso que los pies se van a mover por voluntad propia y me llevan al parque a ver las mariposas azules que revolotean por el charco para escuchar la melodía de las ranas. Desisto, no tengo piernas, he de admitirlo.                                                                                                        ¡Muévanse, llévenme a otro sitio que no sea esta mísera habitación!
 Un buen día salí de marcha con mis amigos y me rajaron la cara de lado a lado. Eso fue a los 18 años, fue algo que me marcó de por vida. Mi familia quería sobreprotegerme tanto que me agobié; un día cogí mis ahorros y emigré. Todo estaba premeditado, sabía a qué lugar me quería dirigir. En ese entonces tenía 25 años, había acabado la carrera de medicina, dispuesto a buscar trabajo, como un chico normal dentro de una sociedad occidental.
                                     ¿Has llamado a alguien?, ¡hoy moriré y necesito tu ayuda!
Tenía interés en ser un médico desapercibido y útil, ayudar a las víctimas, servir a los más desgraciados. Lo que se dice ganarse la vida humildemente. No pedía más. O si…
Oftalmología es mi especialidad y ser ocularista es mi afición por naturaleza, no sé si te suena la expresión “ojo de vidrio”, eso es lo que yo hago por encargo. Me hastío de diagnosticar los típicos casos de visión disminuida y de remitir al paciente a la óptica de siempre y me divierto diseñando pupilas.                                          ¿No llamas?
Me siento atractivo con mis cicatrices y me levanto cada mañana con la sonrisa dibujada, por eso, quiero delinear retinas y pupilas falsas. Cada vez que fabrico una pieza siento que cobra vida, que me observa, no me compadece, me da las gracias, me aprecia sin juzgarme y comprendo mi función en la tierra.                                 ¡Hazlo!         
¿Recuerdas lo que me marcó?[1] Bravo por ti[2].
Recuerdo exactamente a la persona que hizo tal carnicería en mi cara. Pues, vive a tres calles de su oficina, busca el pan con su perro a las 07:00 a.m., va al trabajo a las 08:30 a.m. y regresa con su hijo de 12 años a las 15:15 p.m.                                                                                                                                                                ¡Es la hora, sálvame!
¿Insinúas que estoy obsesionado?, haces bien, porque lo estoy.
Llegó el día premeditado, cogí la pieza maestra, mi joya de la corona; había esmerilado dos ojos perfectos para mi viejo amigo.                                                                                                                                  ¡Ya comprenderás porqué debes hacerlo ahora, llama!
Salí de mi casa a las 05:00, acaricié a Homero, su perro y le puse mis dos joyas. Me excitó el proceso de incursión, más fácil de lo que suponía. Mi viejo amigo captaría el mensaje y temería la precoz ceguera de su astuto American Staffordshire Terrier.                                                                                                                 No tengo escapatoria.
Confié en la tranquilidad que se respiraba en su casa, comprobé que no había nadie y entré para robar algunas alhajas. Tenía total dominio sobre su vida, solo me quedaba el infante, él se libraría de lucir mis gemas. Ya que, el pintor de sonrisas ya portaba uno desde aquella pelea callejera. Siempre he pensado que mi mayor mérito a los 18 fue haberle arrancado su globo ocular.

Al año siguiente prorrogué mi labor, entré a su casa una noche en la que su esposa estaba sola y le puse otra de mis joyas. Fui bien recibido por Homero, me reconoció desde lejos y no dudó en morderme la pierna, me quedé tumbado en el garaje.
Ahora tengo una cuerda atada al cuello, sudo, lloro, y jadeo para que alguien me oiga. Mi amigo captó el mensaje y ahora soy su presa, de nuevo.

Tú, presta atención, lee y decide. Vives en el mismo vecindario que la familia acosada por el protagonista. Acabas de llegar de un largo día de trabajo, tienes ganas de llegar a casa, cenar y poner tu serie de ficción favorita; pero escuchas gritos de auxilio.
 ¿Qué haces?
Tienes cinco opciones:
a)     Pasar, piensas que los vecinos están desequilibrados. No quieres volver a pasar por su casa porque su perro te da miedo cuando te ladra.
b)    Te sacudes los hombros, cierras la puerta de tu casa y enciendes el grifo para darte una ducha relajante.
c)     Coges la navaja que guardas debajo de la alfombrilla del coche y te diriges hacia la dirección de los alaridos.
d)    Llamas a la policía y te desatiendes del caso.
e)     Vas a la panadería, te compras una baguette y le pones mantequilla.

Cualquier opción que elijas no va a salvar al pobre Buster, porque Homero ya le ha comido gustosamente sus piernas.
                                                                                             Gracias por tu tiempo.



[1] Si no lo recuerdas vuelve al comienzo del texto.
[2] Si no tuviste que ir al inicio del texto, ¡Felicidades! Tienes buena comprensión lectora.


lunes, 11 de abril de 2016

Aeropuerto

Somos expertos en llegar hasta el sin aliento hacia el aeropuerto de tus lunares, siendo testigos, comiendo hasta desesperar,

No a los sentidos. Dos peros, un porque, un sentir.

Terminantemente prohibido los pechos erguidos hacia los textos conocidos,
relacionarías experiencias vividas con sentidos de un vagabundo dormido.

No sentirás nada.

Solo analizas,
y que la barbarie agudice tímpanos para disfrutar al unísono.

La crítica de una estudiosa,
que ni lee,
que ni escucha.

Solo analizaré, compararé y profetizaré.

Terminantemente prohibido queda divagar sobre las líneas,
Sobre los mundos que nos muestra,
Abrir las puertas que nos llevan a otras fantasías.

Terminantemente tatuado el lema:
¡De palabra a palabra y leo porque me toca para disfrutar de la nota!

Dos peros:

1. Pero disfruta, disfruta de esa ignorancia que resuelve tener un título para enmarcar en la puerta de la casa donde los niños juegan a hacer la croqueta en el suelo, suelo donde tu has fregado, donde ellos han tirado colores que te tocarán recoger.

2. Pero disfruta de ese momento en el que te tendrás que prostituir a dar "conocimiento" de donde tú misma has salido a nadar con la corriente. Sé una más, que ayude a distinguir una esdrújula de una aguda hipocresía al bucle cartesiano de la decadencia.

Duerme de una vez, Deja de leer, ¿para qué, para quién? ¿con qué objetivo?

Un porque:

Porque no te queda de otra, te han enseñado a no pensar, sino a analizar aquellas mentiras que ni pensabas. Sentías mil y unas sensaciones al leer a Cortázar, a Valle-Inclán, a Novalis y sin más, sigues nadando, ignorando tus pezones erizados por el placer que te produce sentir.

Un sentir:

Sentir la maravillosa idea de lanzarte de cabeza a la piscina, al lago oscuro que envolvía a Bombal.

Abre la puerta de Nora y grita al vacío, nace de nuevo como todos los días y sufre escuchando esas polillas que resuenan en tus vísceras. 

jueves, 24 de marzo de 2016

Ansiedad de Caribdis


Hija de Gea y de Poseidón, Caribdis nace sin rumbo, ella quiere ser libre, reír, correr, hacer gracias, perseguir palomas, saltar en charcos, en arena.
Tiene el mundo a sus pies, sabe disfrutar de cada átomo que pulula a su merced,  se emociona con la llegada de las estaciones, no siente presión, no tiene por qué caer, hace todo por instinto. Habla en alto, curiosea y juega con sus pies sentada.
Los mueve dando patadas, haciendo círculos, no llega al suelo, fascina con la sensación de tener las piernas suspendidas en el aire. 
Hasta que viene lo irremediable, las ganas de tragar mares a sorbos y ser castigada por querer volar más alto de lo que Gea y Poseidón le dejan. 

Ahí está la ansiedad, la preocupación de una caída,
la ansiedad le persigue.
Un sábado de primavera revolotea por el mercado, se deja embriagar por los olores que se quedan en la estela del olfato y ve al final de un callejón un espejo, con su reflejo, habló consigo y no consiguió reconocerse.

La luna en mi azotea

Me inspiras, amor
Aspiras

                        mi
                                  mejilla.
Respiré absorta el frío de las cinco de la mañana
Subo al infierno a dormir en los pozos de los aviones submarinos
Llegaré al verdadero origen de la esencia
Espero a Caronte

Espiro demasiado hasta ahogar el vacío
y
bajo
hacia
tu
desnudez.

Donde la realidad se hace compañera en un patio absorto en recreos, CUMPLE CON TU FUNCIÓN, grita y sorbe con filtros para absorber, inspirar y tragar con clavos lo que nos enseñaron como vida buena.

Aceptar que voy
que vas
que vienen
que no volverán los epítetos a aquel balcón.









miércoles, 23 de marzo de 2016

Intensa

Con el solemne sarcasmo del viento discuto y cierro la puerta de la ventana
                                                                           para mirar dentro
           y encuentro
una muñeca que piensa lo mismo desde que la conozco
                                                                            y se ríe de sí misma.

Desvelo

Aquí me tienes, desvelada de un sueño infundado en mis párpados. Las sábanas ya no me sirven de escondite, ya me encuentras debajo, me apartas el pelo para acariciar mis lágrimas para hacer que me duerma con tu calor.
Pero, te vas sin desayunar, sin desayunarme.

Aliso mis ondas color dorado
Aparto mis nudos
Arranco mis curvas dolor café
y te vas
ayunando,
como un lobo insaciable,
¿despedirás el lunar de mi cintura
aullando al búho que ulula?