Llega la hora de
pero
da miedo
se siente el miedo
más que adentrarse en una selva repleta de agujeros negros que pueden absorber tu cuerpo y trasladarlo hacia otro hemisferio.
Ese agujero negro que te desintegra por dentro.
Opinan y te miran.
Son exigentes las miradas que penetran en la voz interna y dicen cómo se debe actuar, sentir, mostrar, esconder y ser.
Silencio
Se hace el silencio del capitán que llevas dentro y te dirige sobre el denso océano de oportunidades.
Dirigías ese barco siendo el dueño de tus ideas y emociones; teniendo ilusiones que tu creaste y que esos piratas robaron.
Oro
Tus tesoros, brillantes e ilusorios los han atrapado para hacerse fundas dentales y comer pollo frito.
Ahora, nada queda, todavía eres capitán y tu navío depende de ti.
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